septiembre 28, 2011

DESIDERATA



Camina plácidamente entre el ruido y la prisa,
y recuerda qué paz puede haber en el silencio.
En la medida de lo posible y sin traicionarte
procura vivir en buenos términos con todo aquel que te rodea.
Di tu verdad tranquila y claramente;
y escucha a los demás,
incluso al aburrido y al ignorante;
ellos también tienen una historia que contar.

Evita a los ruidosos y a los agresivos,
ellos afligen al espíritu.
Si te comparas con otras personas,
puedes tornarte vanidoso y amargo;
porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros y también de tus planes.

Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea;
es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo.
Sé cuidadoso en los negocios;
pues el mundo está lleno de trampas.
Pero no dejes que esto te ciegue a la virtud del mundo;
muchas personas luchan por grandes ideales;
y en todas partes la vida está llena de heroísmo.

Sé tú mismo.
En especial, no finjas afectos.
Tampoco seas cínico ante el amor;
porque frente a la aridez y al desencanto,
el amor es perenne como la hierba.

Toma con serenidad el consejo de los años,
y renuncia graciosamente a los dones de la juventud.
Nutre la fuerza del espíritu para protegerte de las desgracias inesperadas,
pero no te crees falsos fantasmas.
Muchos miedos nacen de la fatiga y la soledad.
Sin olvidar una justa disciplina,
sé amable contigo mismo.

Eres un hijo del Universo,
no menos que los árboles y las estrellas;
tienes derecho a estar aquí.
Y no importa si te resulta evidente o no,
no hay duda de que el Universo se está desarrollando como debe.

Por ello procura estar en paz con Dios,
de la manera en que lo concibas,
y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantén la paz en tu espíritu en la ruidosa confusión de la vida.

A pesar del trabajo duro, las falsas esperanzas y los sueños rotos,
este sigue siendo un mundo hermoso.
Procura estar alegre. O al menos, sonriente.

septiembre 26, 2011

Rompiendo moldes de locura

La rutina mata, envejece, encega...
Ella detestaba la sincronicidad de las cosas cada dia, dia a dia, todos los dias.
Suponia que si eso era la vida, cuando ya tuvo edad para entender solita, pues no la queria.
Solia quedarse mirando, colgada de alguna imagen, por la ventana, en la calle, en el trabajo, en la gente, y deseaba ser cualquier cosa menos ella.
Podia quedarse mirando una reja en una casa vieja, y suponer como estaba diseñada la casa, que habia en cada habitacion, quien vivia alli, que sueños tenia y asi seguia...y seguia.
Podia escuchar sin oir: ver labios que se movian y no entender ni una palabra de lo que decian.
Podia tirarse en un plaza cualquiera y contarle a quien la escuchara desde el cielo, lo que ella suponia que podia contar.
No hablaba con la gente.
No le gustaba la gente.
Sobretodo desde que vivia en aquella atestada ciudad donde no habia humanidad.
Habia sido criada con mas amor del que debia recibir.
Le habian enseñado a abrir los ojos y el corazon, pero no le habian enseñado a cerrarlos.
Queria huir, pero amaba tanto tanto la paz que encontraba consigo misma, que temia perderla si emprendia el viaje.
Se volvio un fantasma.
Apenas se la veia por los dias caminando.
Quien la conocia la respetaba, o la ignoraba, y ella casi siempre elegia la segunda.
Sabia que la vida era una encrucijada, se habia bajado del tren hacia un tiempo, y estaba esperando, pacientemente, que pasara otro.
Ella sabia muy bien que de ese tren no tenia ningun dato, asi que no se preocupaba de las maletas.
Pero tenia una certeza,  y apostaba a ella a escondidas.
Sabia que habia momentos que eran unicos, y que existian sentimientos que no valia la pena esconder, por eso... cuando nadie lo esperaba, ella estallaba en una carcajada y todos la acompañaban. Tampoco sabia si era por respeto o por ignorancia, pero igual reian.
Ella podia alegrarte el dia con una sonrisa, regalarte una broma picara en el momento menos esperado, jugarte una trampa inocente en el dia mas frustado, y hablarte tan poco que te quedabas extrañandola.
Ella era indiferente al mundo, tenia un mundo gigante en su cabeza, donde podias entrar si te despojabas de todo perjuicio, donde podias sacar la sortija si no lo esperabas, y donde podias jugar a ser feliz como si nada importara.
Ella solo sabia dar amor.
Ella solo queria amor.
Y es por eso que ella, la loquilla, no hablaba.

Sabor a nada

Ella ardia por dentro
El indiferente la soslayaba con la mirada

Ella sufria como monja
El ignoraba hasta el final su llamada

Ella cansada, tiro al fin la toalla
El asustado, corrio tras la guinda que se escapaba

Ella supo entonces que era el sabor a nada
Y el, engreido, quedo en llamas.

septiembre 23, 2011

"La verdad no es nada, solo lo que tu creas que es verdad lo es todo...."

Tu tendras tu verdad
y yo permitire que la mia siga cambiando su forma

A veces te odio
A veces te quiero.

A veces pregunto tan solo al tiempo
Si aun me queda tiempo

Preguntas del tintero
y algunas del corazon
Repuestas mecanicas
Repuestas no dadas

Nuestra historia me formo
No puedo hoy reclamar nada

Intento mil veces entenderte
Intento mil veces volver a verte

La vida nos separo
Apenas unos buenos recuerdos
Y un manojo de nervios

Recuerdo una noche tu llamado
Solo llorando y pidiendo perdón...

No me debes nada
No quiero reclamarte nunca nada

No son las cosas que hiciste las que me parten el alma
Son las cosas que no hiciste las que cargo en  mi

LLevate tus respuestas
Ya no me debes nada
Ya no hay deuda alguna
Ni tampoco un mañana...  papá.
Es curioso como uno aprende a sobreponerse a las situaciones.
Sabemos que hay cosas que estan destinadas a suceder, tarde o temprano, aconteceran, bien o mal, llegara su final.
A veces queremos que terminen rapido, y otras veces queremos hacer que el tiempo se congele.
Solo la vida entiende sus formas.
Solemos decir que somos participes, pero ocurre que a veces nos preguntamos, ¿que tanto?
Cuando algo llega a su fin, uno evalua como se llego, que no se hizo, que se evito, que se aprendio.
No siempre tenemos las respuestas.
Y eso es un alivio.

Es inutil resistirse al cambio.
Hay que adaptarse.
Aclimatarse.
Y seguir remandola.
Empezar de cero.
Peldaño por peldaño.
Meta por meta.
Y el tiempo traera sus frutos.

Y solo cuando estemos en la siguiente faceta, entenderemos que a las preguntas de lo pasado, no siempre les viene bien una respuesta.

Ladrones de amor

Enamorados sin remedio.
Que pueden perder la cabeza facilmente.
Que piensan armar las maletas y volverse.

Que no pueden.
Que quieren volver a confiar.
Pero amor que se descuida es amor que muere lentamente...

Y aquella otra que arriesga a robar
si merecido lo tiene
 que lo tome sin mas  pero rapidamente

Y al caballero que duda
decide pronto tu destino
No dañes corazones lentamente...